Otra tradición traída por los emigrantes Chinos a Japón es la danza del dragón, que se realiza en festivales. Es fácil verla durante el festival de linternas en Nagasaki (febrero), ya que se realiza alrededor de 4 veces por día en diferentes puntos. El dragón es considerado un símbolo de la buena suerte y en el otro festival de Nagasaki (que es en octubre), el dragón entra a cada una de las tiendas de la ciudad que lo hayan solicitado así, para traerles buena fortuna en las ventas.
Archive for the “Nagasaki” Category
Mar
17
2008
El puente de los anteojos (Megane-bashi 眼鏡橋), NagasakiPosted by: Sea Jackal in NagasakiOtro de los símbolos de la ciudad de Nagasaki es el “puente de los anteojos”, llamado así porque al reflejarse en el agua parecen eso. Es el puente de piedra más antiguo de Japón (1634). Durante el festival de linternas es uno de los puntos más adornados.
Mar
13
2008
Los 26 mártires de Nagasaki y otros 16+205+188 más (parte 2 de 2)Posted by: Sea Jackal in Nagasaki
Continuamos con la historia de los mártires (parte 1 aquí). Me ha costado trabajo encontrar información que no sea religiosa en la web (me interesa más comentarlo desde un punto de vista histórico). Particularmente me pareció interesante la historia de Felipe de Jesús, a quien no conocía, pero resultó ser un importante santo de México: Felipe de Jesús (1572-1597), nacido en la Nueva España (lo que es hoy la Ciudad de México), hijo de emigrantes españoles. De niño asistió a un colegio religioso, pero fue expulsado debido a sus travesuras contra las monjas (aún no encuentro exactamente que fue lo que hizo, pero debió ser divertido). Luego lo enviaron a un convento en la ciudad de Puebla, con la idea que se convirtiera en sacerdote, pero logró escapar. Luego su padre lo pone a trabajar en un taller de platería, pero igualmete tuvo problemas para mantener el trabajo. Ante las tensiones, a los 18 años, decide irse lejos, muy lejos. Después de 8 meses de zarpar desde el puerto de Acapulco, llega a Manila, Filipinas, donde encuentra una vida de juego. Entre su vida vacía, comenzó a sentirse mal e hizo un giro radical: decidió dejar sus comodidades y volverse misionero. En 1596 le dieron la noticia de que ya podía ordenarse como sacerdote, pero tenía que regresar a su ciudad natal. Así que se embarcó para regresar, pero nunca llegó a su destino, ya que un par de tifones veraniegos desviaron el barco hacia Japón. La casi destruida embarcación llego a Shikoku, y Felipe viajó a Kyoto (la capital) para runirse con los otros misioneros. En ese momento se dio la orden de arrestar a los predicadores en Japón, y Felipe pudo haber elegido marcharse, ya que no tuvo tiempo de predicar nada y no había cargos en su contra, pero se quedó. Al llegar a Nagasaki abrazó fuertemente la cruz que le había sido asignada. Cuando estaba colgado, sus tobillos resbalaron y entre que se asfixiaba y era atravesado con lanzas, murió (aún siendo jóven de 24 años) y se convirtió en el primer mártir de Japón, el primer santo de México, y el Patrono de la ciudad de México (nada mal para alguien que se la pasó vagando y no le dio tiempo de ejercer su profesión). Para información sobre los otros mártires, está la página oficial de los 26 mártires, con información en español. El más famoso es Pablo Miki, de origen japonés pero educado por jesuitas, quien dió su último sermón desde la cruz, pidiendo el perdón de sus ejecutores.
Estás crucifixiones, en lugar de detener el cristianismo, lo alentó más. Se siguió predicando en los años posteriores, aunque más discretamente, hasta 1639 que se dió la rebelión de Shimbara, donde campesinos cristianos se alzaron contra el Shogún. Existen otros 16 santos martires y otros 205 beatos mártires. En la web oficial se puede ver sus nacionalidades, lugar, fecha y forma en que murieron todos! En Noviembre del 2008, se beatificarán otros 188 mártires. Y en verano del 2008, una película por Scorcese será filmada basada en la novela “Silence” que relata la historia ficticia de un misionario jesuita durante la rebelión de Shimbara.
San Francisco Javier llegó a Japón en 1549 y fue el primer occidental en hacer un viaje por este país. Su misión fue la de introducir el cristianismo y fue bien recibido. Más tarde, algunos daimyo (reyes locales), permitían el cristianismo con el fin de construir un intercambio comercial con occidente. Incluso hay una anécdota, en la que un monje jesuita llamado Luis Frois, en 1563, se hizo amigo de Oda Nobunaga, el daimyo con más poder de la época, y vivía en su residencia: “Por el mismo tiempo, chocaron en las proximidades de Kyoto las huestes de Miyoshi Yoshitsugu con las de Matsunaga. Había cristianos en ambos ejércitos. La víspera del combate, que era Nochebuena, el padre jesuita Luís Fróis invitó a los fieles de ambos bandos a asistir juntos a la Misa del Gallo. Al terminar la liturgia, los samurais enemigos se abrazaron, pidiéndose mutuamente perdón por tener que luchar entre sí el día siguiente. Detalles como éste no se habían visto nunca en Japón.” [wikipedia] A finales de ese siglo, la situación política en Japón no era muy estable, ya que el emperador era muy anciano para seguir gobernando y los daimyo guerreros se disputaban el poder. Uno de los militares más exitosos fue Toyotomi Hideyoshi, quien era de origen humilde, pero tras la muerte de Oda Nobunaga, obtuvo poder en una gran zona de Japón y su objetivo era unificar Japón por completo. Para ello, necesitaba destruir castillos enemigos, invadir corea, y por supuesto, prohibir el cristianismo, ya que éste comenzaba a tener influencia, en especial en Nagasaki, y Hideyoshi estaba al tanto del colonialismo europeo (por ejemplo en Macao y Filipinas). En 1585 fue nombrado regente imperial y realizó varios edictos. Uno de ellos prohibía el cristianismo, sin embargo los monjes hicieron caso omiso y siguieron predicando. En 1597 hubo mayor tensión y los edictos se llevaban de una maner más estricta. En ese año 26 cristianos fueron arrestados en el área de Kyoto y Osaka (Kansai). Para ponerlos como ejemplo de lo que les pasaría a los que osasen convertirse al cristianismo, les fue arrancada la oreja izquierda y fueron obligados a caminar 900 kilómetros en un clima frío, hasta Nagasaki, donde había la mayor población de cristianos (pasando por Hiroshima y Yamaguchi). Los 26 mártires murieron cruzificados y atravesados con lanzas.
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