
Una víctima de la enfermedad de Minamata
Minamata es un pueblo pesquero en la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. Es ideal para pasar unas vacaciones alejado de las ciudades y bañarse en un onsen. Cuenta con una línea costera escénica y bosques y jardines con variada flora. Según cuentan, el pescado era una de las delicias del lugar. En fin, un lugar bendecido por la naturaleza.

“Onsen” (baños termales) en Minamata
Sin embargo, Minamata es recordada como el lugar donde ocurrió el peor desastre industrial de Japón. Debido a la negligencia de una corporación (Chiso corp.), miles de personas se vieron afectadas con una enfermedad y hubo daños al medio ambiente. Los peces aparecían muertos en la costa. Los gatos se volvían locos y al poco tiempo morían. Los pájaros también.
En 1956 empezaron a haber casos de personas que sufrían síntomas que incluyen la ataxia, el disturbio sensorial en las manos y los pies, el daño a la visión y la audiencia, debilidad, y en casos extremos, parálisis y muerte. Las causas permanecían desconocidas.
No fue hasta 1968 que el gobierno reconoció que causa era causada por contaminación de las aguas con mercurio, procedente de los desechos de Chiso Corp. La razón de porque llevo tanto tiempo, es que se trataba de una mega corporación con mucho poder, comparable con Mitsubishi. Se estima que entre 1934 y 1968 arrojaron 27 toneladas de mercurio al mar. Al rededor de 3000 personas fueron compensadas por el gobierno, a pesar de que se estima que fueron afectados más de 12,000.

Monumento en honor a las víctimas de Minamata. Las bolas de metal representan el mercurio regado.
Las compensaciones van desde 18 millones de yenes para familiares de algún fallecido, pensiones de 157,000, 82,000 ó 60,000 yenes al mes para los afectados, según el grado de sus síntomas, además de gastos médicos. Estas compensaciones pusieron a la quiebra a Chiso Corp. en 1972, pero el gobierno de Kumamoto sigue financiándolas.

Camino que seguía el mercurio de la fábrica a la víctima humana
La principal causa por la que llegaba a los humanos fue debido a la ingesta de pescado, que se acostumbra comerlo crudo. En 1974 se puso una red para separar a los peces de la bahía que se vieron afectados. Actualmente, esta red ya ha sido retirada y se ha declarado al agua de la bahía como limpia.
En Minanmata hay un pequeño museo donde explican con vídeos y fotografías éste suceso. Sólo resta aprender de esta lección para prevenir que vuelva a ocurrir errores garrafales como éste.
“La historia de las cosas”

De casualidad encontré una habitación donde guardan las bolas de repuesto del monumento.



















































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